Porque algún día pagarás todo el daño que has echo...
En cuanto levantas el puño ya no eres persona,
te conviertes en un cerdo y en un hijo de puta...
Primera noche borracho,
abres la puerta y ella te está esperando,
su preocupación por tí te la sopla
y al rasparte la oreja le revientas la boca.
Su primera cicatriz con tu puño,
ella llora, tu le decepcionas
la dejas sangrando y llorando y te vas a la habitación.
El niño lo escucha todo y al verte espiando vas a por él
da igual que sea pequeño,
sólo le pegas para desaogar tu frustración.
-Nadie sabe lo que pasa,
cuando ese hijo de puta llega a casa,
cuando le pone la mano encima a su familia
y le crea moratones en la espalda.
El dolor se hace fuerte,
y poco a poco consigue que se callen.-
Llevan así varias semanas,
las palizas son diarias
y cada golpe es una espada clavada.
¿Y tú te haces llamar persona?
Te haces el bueno delante de la gente
y fardas delante de tus colegas,
pero humillando a tu hijo y a tu mujer,
nunca conseguirás nada.
El niño acojonado se escapa de casa,
prometiendo a su madre que va a volver
pero el padre lo pilla saliendo por la puerta
y esa paliza es la más dura...
Le cojes de la pìerna y le arrastras a casa,
su respiración se va acortando
cuando le pateas el estómago..
Ella gritando con desesperación
y viendo como a su niño le parten el corazón.
-Nadie sabe lo que pasa,
cuando ese hijo de puta llega a casa,
cuando le pone la mano encima a su familia
y le crea moratones en la espalda.
El dolor se hace fuerte,
y poco a poco consigue que se callen.-
Cuando por fin ella le separa,
otro golpe se lleva a la cara,
y mientras cae al suelo,
cubre al niño con su cuerpo.
El hijo de puta se va de casa y vuelve al bar,
ella con dos cojones llama a la policía
mientras el niño se retuerze de dolor...
Noche larga pero cogen al maltratador,
la pesadilla se acabó
y poco a poco llegará la normaLidad.
Para él, cadena perpetua, ya no volverá a pegar,
y para ellos... les queda la FELICIDAD.
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